29 mayo, 2017

Header-INFOAGRO EXHIBITION 728×90
Header-INFOAGRO EXHIBITION 728×90
Header ANECOOP 728×90

Sol de enero en Sevilla

FRONTPAGE-DIVISOR 8- logo-728×90

Giralda
Guadalquivir

La capital andaluza en pleno invierno es deliciosa. Frente a las fatigas del calor del verano en las que los humanos rehuimos las horas centrales del día, en cambio a mediodía en invierno la calle es una constante llamada a la salida. Afuera espera el sol de enero, un sol a comienzos de año que casi tiene sabor en una ciudad como Sevilla.

Monumental, histórica y llena de vida. Capital en lo administrativo, epicentro cultural y cónclave universitario. La veintena de años abunda en la calle, en el trasiego de sus locales y en el movimiento de sus tiendas. En pocas manzanas es fácil encontrar una cafetería con repostería artesanal que nos endulza la mañana. En buena compañía es sencillo evadirse del estrés semanal degustando un rato dominical en cualquiera de sus cafés. Algunos muy recomendables en la plaza de la Magdalena.

café

A unos pocos cientos de metros de allí la plaza Nueva. El ayuntamiento presidiendo una gran plazoleta con algunos monumentos a la historia de Hispalis. Es agradable sentarse a leer el periódico en uno de sus bancos. Periódico digital en esta era digital, o un blog que nos saque del encorsetamiento mental. Así, en esta plaza y con ese sol de enero, es confortable sentir cómo pasa el tiempo que se escurre deliciosamente mientras observamos el devenir de la mañana en Sevilla.

ayuntamiento-de-Sevilla

rascacielos

Una vez salimos del letargo onírico, una vocecilla interior nos dice que el resto de la ciudad espera para ser recorrida con un gran paseo. La avenida de la Palmera con su río Guadalquivir y los diferentes puentes que nos invitan a descubrir una Sevilla nueva en cada barrio hacia el que conducen o la Torre del Oro, siempre eterna, viendo pasar al turista curioso que se detiene a sus pies a leer el cartel de una nueva obra, la enésima interpretación del Barbero de Sevilla.

En ese largo paseo el caminante se tropieza con ese rascacielos extraño a los ojos en una ciudad de techos homogéneos. No pasa desapercibido ese gran edificio que compite con el Torre Laguna de El Ejido por ser el más alto de Andalucía. Un monumento y su arquitectura que convocan a la provocación.

En los alrededores algunos grafitis hacen de cuaderno de bitácora describiendo algunos episodios de la vida del homo urbano.

grafitis en SevillaTorre-del-Oro

Acerca del Autor

joseantonioarcos

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra; licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Complutense de Madrid, con título de experto en Unión Europea. Periodista especializado en información agrícola.

Entradas Relacionadas

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *