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Una empresa almeriense calcula y compensa la huella del carbono de los exportadores

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Centro Dulce es un edificio empresarial, situado en Aguadulce junto a la A-7, que acoge en su seno a la primera empresa almeriense dedicada al cálculo, reducción y compensación de la huella del carbono. Hace unos días acudía a sus instalaciones a entrevistarme con la gerente, Andrea Sicilia, impulsora de la consultora estratégica en sostenibilidad, Green Summun, una de las escasísimas firmas españolas dedicadas a esta actividad empresarial caracterizada por su componente global.

Andrea Sicilia, gerente de Green Summun.
Andrea Sicilia.

Lo que diferencia a Green Summun del resto es el acuerdo alcanzado con la firma suiza The South Pole Group que ha puesto a disposición de la consultora almeriense 500 proyectos de desarrollo sostenible, a través de los cuales las empresas de transporte y los exportadores hortofrutícolas pueden compensar su huella del carbono con alguno de estos proyectos y obtener así una ventaja competitiva frente a otros competidores y agentes del sector.

Más tarde, a la entrevista se incorporaba Christian Guerrero, director general de la empresa de transporte internacional Frío Guerrero, también ubicada en el edificio Centro Dulce. “Somos la primera empresa española de transporte terrestre internacional de frutas y hortalizas que hemos logrado, a través de Green Summun, el certificado que acredita que hemos neutralizado nuestras emisiones de CO2”, describía, al tiempo que afirmaba que en estos últimos meses ya ha logrado una respuesta positiva de sus clientes: “Mi cliente es el distribuidor que a su vez le vende al supermercado, y cuando le explica que la mercancía española proviene de una cadena neutra en emisiones de CO2, entonces el supermercado le demanda toda esa mercancía. De hecho ya he cerrado nuevos contratos en Inglaterra gracias a la compensación que he hecho de mis emisiones de CO2”.

Christian Guerrero, director general de la empresa de transporte internacional Frío Guerrero.
Christian Guerrero.

¿Qué son los créditos de carbono?

En la actualidad existe el mercado obligatorio para instituciones y el mercado voluntario de carbono para personas y organizaciones privadas. En este último se enmarca el certificado de transportistas como Frío Guerrero o de algunos exportadores del Poniente almeriense y de la zona de Pulpí que han apostado por esta vía sostenible para ganar competitividad en el sector hortofrutícola.

La labor de la consultora Green Summun consiste en efectuar una auditoría de la logística de la empresa interesada, ya sea transportista, exportador o con otro perfil; posteriormente realiza el cálculo de la huella de carbono; a continuación diseña y propone el plan de compensación (ya sea por destino, por cliente o por calendario); tramita la compra de bonos de carbono; y finalmente se entrega el certificado emitido por The South Pole Group con el sello Eco Logistics Offsetting CO2.

En el caso de Frío Guerrero, “ya he cerrado trayectos completos con emisiones neutras de CO2 a Inglaterra, Alemania y Holanda”, corroboraba Christian Guerrero, para después añadir que “en pocos años habrá un ‘boom’, un cambio radical en el transporte por carretera”.

Detrás de esa reducción y compensación de la huella del carbono hay dos grandes pasos. En primer lugar la empresa debe reducir emisiones invirtiendo en tecnologías que la disminuyan, por ejemplo renovando la flota de camiones como hace con Euro 6 la enseña de Frío Guerrero; y en segundo lugar, una vez que ha efectuado dicha reducción, ampliar el alcance con la compra de créditos de carbono. Según explicaba Andrea Sicilia, a raíz del Protocolo de Kioto hay una importante demanda de la UE por reducir las emisiones, donde se enmarca el actual proyecto de ley de Cambio Climático y Transición Energética, “así que hay que ver este escenario como una oportunidad de las empresas para diferenciarse y ser más competitivas”.

Huella del carbono.

Exportadores versus proximidad/ kilómetro Cero

Hoy día en los países del norte de Europa, en las Islas Británicas y en los países Escandinavos está calando el discurso de los productos de proximidad o Kilómetro Cero frente a las frutas y hortalizas importadas. Una posible respuesta de los exportadores del sur de España puede ser la reducción y compensación de la huella del carbono, dejando sin argumentos la retórica del Kilómetro Cero.

Un crédito de carbono equivale a 1 tonelada de CO2. “Gracias al acuerdo con The South Pole Group podemos ofrecer a nuestros clientes alrededor de 500 proyectos de compensación de CO2 que se desarrollan en Asia, África o América Latina, relacionados con la implantación de renovables, la reforestación o reducción de CO2, y que están verificados por Verified Carbon Standard (VCS) y por Gold Standard for the Global Goals, subrayaba Andrea Sicilia.

Andrea Sicilia, gerente de Green Summun.

Ghana, México o Zimbabue

A medida que Andrea me daba más detalles sobre este asunto, más captaba mi interés. Así que le pedí que me describiese con más precisión algunos de ese medio millar de proyectos en los que las empresas comprometidas con el medio ambiente pueden invertir comprando bonos de carbono. Andrea me puso los siguientes ejemplos.

En la africana Ghana se desarrolla un proyecto que consiste en una fábrica de hornos de barro, que emplea a la población local y con el que se disminuyen las emisiones. En el mismo continente, pero en Zimbabue está el proyecto Cariba que ha evitado la emisión de 18 millones de toneladas de CO2 y que ha dado protección a millares de hectáreas de bosques. Cariba es una zona de reserva protegida, con la que se conserva la vida salvaje. En otro continente como el americano hay otras iniciativas como el Aura Solar de México. Un proyecto fotovoltaico que genera empleo, energía limpia y que mitiga emisiones de CO2.

“A través de la compra de bonos de carbono se pueden sufragar y mantener económicamente en el mundo decenas de proyectos sostenibles como estos tres”, añadía la gerente de Green Summun.

Empresas de transporte, cooperativas, SAT, SL y todo tipo de exportadores pueden presentarse ante sus clientes con un valor añadido que los hace diferentes frente a su competencia, con una inversión económica reducida y alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

Acerca del Autor

joseantonioarcos

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra; licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Complutense de Madrid, con título de experto en Unión Europea. Periodista especializado en información agrícola.

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