TOP BANNER ANECOOP HORTALIZAS
Header-El Plantel 728×90
Header-El Plantel 728×90
Ramiro Arnedo cabecera
Kennedy y la épica de la agricultura

Kennedy y la épica de la agricultura

CABECERA AGROLINER INTEGRATE

Hay una frase muy popular entre los americanos que dice que “no preguntes lo que tu país puede hacer por ti; pregunta lo que tú puedes hacer por tu país”. Es casi un axioma para los norteamericanos, lo emplean hoy día en casi cualquier debate en el que se cuestiona su identidad, y esta expresión describe el amor propio de aquellos que defienden lo suyo, sin esperar que nadie caído del cielo por arte de magia les soluciones sus problemas. Es en realidad una frase pronunciada a principios de 1961 por John F. Kennedy. Detrás de ella hay una épica que sirve de cobijo y a la vez de orgullo colectivo e identitario.

Charla de José Antonio Arcos en la EFA Campomar, en Aguadulce, Almería.

Charla de José Antonio Arcos en la EFA Campomar, en Aguadulce, Almería. Charla de José Antonio Arcos en la EFA Campomar, en Aguadulce, Almería.

Es una frase que me gusta emplear cuando tengo que definir el Agro Auténtico y explicar por qué existe este blog. Es lo que hacía este martes a mediodía en la escuela agraria de Aguadulce, la EFA Campomar, ante un nutrido grupo de estudiantes. La escuela este año ha alcanzado cifra récord de alumnos, 138, algunos de ellos estaban en prácticas y el resto, una mayoría, participaron de una tertulia que en la medida de lo posible procuré hacer bidireccional y conversacional entre ambas partes.

Hoy me vais a permitir que recupere el palpitar más auténtico con el que inicié el blog en 2013. Desde que tengo conciencia de memoria siempre recuerdo los mismos debates erráticos en torno a nuestro campo. Muchos hijos y nietos de aquellos primeros mayores repiten en la actualidad, tal vez sin saberlo, la misma retórica que empleaban algunos de los precursores de nuestro modelo. Un campo desunido, por el que nadie se preocupa, en el que todo es atomización, individualismo y en el que nadie pone orden. ¿Os suena, verdad? Pues es casi una cantinela que con los años he ido oyendo como una banda sonora que se tiene de fondo. Primero siendo niño, después adolescente, más tarde universitario y después por los distintos trabajos por los que he pasado la cantinela del lamento era la misma. Muchos de éstos que repetían ese quejido y clamor no eran capaces de ir más allá. No proponían nada al resto, no adivinaban una luz al final del túnel, no hallaban un camino en mitad del desierto, solo se lamentaban de lo mal que está la agricultura y de los desprecios que sufre de aquí y de más allá. Y el símil que se deriva es fácil, pues vendrían a ser el equivalente a esos americanos que preguntan constantemente qué puede hacer su país por ellos, sin importarles qué pueden hacer ellos por su país.

Pues nuestra agriculturala de Almería y Granadala que vive del invernadero, no necesita de más predicadores del lamento, de más criticadores, de más ‘perdona vidas’. Nuestro ‘modelo’ necesita de puntos de encuentro, de lugares en los que vernos reflejados, de luces y de caminos por los que transitar.

Así que harto de escuchar y de ver que nada cambiaba en años, que los discursos de los 80, los 90 y los que se reproducen desde el año 2000 hasta nuestros días seguían esperando que por arte de magia las cosas cambiasen, fue entonces en 2013 cuando hice mía la frase de John F. Kennedy “no preguntes lo que tu país puede hacer por ti; pregunta lo que tú puedes hacer por tu país” para transformarla en la siguiente idea: “No preguntes lo que tu tierra puede hacer por ti, pregunta lo que tú puedes hacer por tu gente”.

Y lo que yo pude hacer entonces es crear un blog, que ha añadido un periódico agrícola tiempo después y que recorre toda España para dar valor y voz a las gentes que viven del terruño. Como yo, como tú, todos podemos hacer algo por esta agricultura que tiene sobreoferta de opinadores y orfandad de cirujanos. Cada uno es creador de épica y es libre para proyectarla. Cada particular desde su ámbito, desde su parcela, puede ser como uno de esos americanos que dan a su país sin esperar nada a cambio. Pero nuestra patria no es una bandera, es un símbolo que tiene silueta de ‘raspa y amagao’.

Charla de José Antonio Arcos en la EFA Campomar, en Aguadulce, Almería.
Charla de José Antonio Arcos en la EFA Campomar, en Aguadulce, Almería.

Charla de José Antonio Arcos en la EFA Campomar, en Aguadulce, Almería.

Los jóvenes, los estudiantes de escuelas como Campomar, serán la siguiente generación. Ellos habrán escuchado muchas veces la crítica sin autocrítica, pero también un martes de noviembre han oído que pueden ser agricultores, técnicos y profesionales que si miman, respetan y aman la agricultura recibirán de ella el mismo peso de su entrega.

A veces me gusta leer en los grupos de WhatsApp y en Facebook ese inconsciente colectivo que asoma para defender nuestro modelo agrícola, que es nuestro modelo de vida, con tintes épicos para recordar que lo que los abuelos construyeron los nietos tenemos la obligación moral de conservar. Una agricultura de futuro que requiere de cada uno de nosotros algunas dosis de altruismo para trasladar a nuestra realidad la mítica frase de Kennedy.

Charla de José Antonio Arcos en la EFA Campomar, en Aguadulce, Almería.

Sobre el autor

joseantonioarcos

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra; licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Complutense de Madrid, con título de experto en Unión Europea. Periodista especializado en información agrícola.

Noticias relacionadas

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Newsletter

Regístrate en el newsletter y recibirás nuestras noticias cada semana.