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Los agricultores almerienses multiplican por tres sus solicitudes para entrar en biodinámica

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Ayer se desarrollaba en el Parque Tecnológico de Almería, PITA, una jornada inédita hasta ahora en el campo almeriense: agricultura biodinámica. Bajo esta temática la escuela familiar agraria EFA Campomar organizaba un evento, patrocinado por la firma MC BIO, al que acudieron gran número de agricultores, técnicos y empresarios ávidos de saber qué es eso de la antroposofía – que une lo espiritual y lo material – bajo el sello Demeter.

Jornadas de EFA Campomar en el PITA de Almería.

Es tal el interés que despierta este nicho de agricultura, cuya demanda de producto se concentra en Europa, que el debate posterior a las charlas (tuve el honor de moderarlo) se prolongó con numerosas preguntas de agricultores (algunos que ya son de ecológico), agrónomos y ante las de los propios alumnos de la EFA Campomar, futuros técnicos de campo. Una de las principales conclusiones extraíbles es el auge que está experimentando este modelo, ya que actualmente hay en Almería 41 solicitudes de agricultores presentadas para entrar en biodinámica, a través de Demeter, triplicando así el número de solicitudes de años anteriores. Pero ojo, porque el mercado de consumo aún es limitado. La lectura positiva es que el llamado ‘modelo Almería’ apuesta por la excelencia, bien a través de la agricultura convencional con producción integrada, un paso más allá sería el ecológico y ya el nivel máximo de exigencia la biodinámica. En cualquier caso, con las diferencias evidentes de los tres estadios, lo que se refleja es la consolidación de un modelo de calidad para poder alimentar a millones de personas.

Dicho esto, resumiré muy brevemente las intervenciones de los ponentes, arrancando por las charlas que abordaron la biodinámica en más detalle.

Mesa redonda sobre agricultura biodinámica moderada por José Antonio Arcos en el PITA de Almería.

Agrocolor. Juan Antonio Sánchez

Es uno de los técnicos de Agrocolor encargado de supervisar fincas de biodinámica. Sánchez se fue a los inicios del siglo pasado para explicar los orígenes del movimiento filosófico de la biodinámica, Rudolf Steiner, que versó sobre la medicina, la educación, el conocimiento espiritual o la agricultura, entre otras materias.

La biodinámica está sustentada por fundamentos agronómicos y principios espirituales sin fundamento empírico. Por ejemplo, se relacionan actividades agrícolas, como siembra o recolección, con los patrones de movimiento de la luna y los planetas. Su propósito es producir alimentos con elevada vitalidad y revitalizar las tierras y las fincas agrícolas.

Entre la agricultura biodinámica y la ecológica hay distinciones. Si la primera aporta materia orgánica para vivificar la tierra, en la segunda el concepto es aportar nutrientes para las plantas. Si en la biodinámica la biodiversidad se entiende en términos de crear condiciones para que la vida que se debe desarrollar lo haga; en cambio en ecológico si falta un organismo, se introduce. Las diferencias son sutiles, pero cualitativas.

Juan Antonio Sánchez describió en detalle la naturaleza de muchos de los preparados biodinámicos, que vienen a ser biocatalizadores para la finca. Simplemente enumeraré algunos porque es fácil encontrar abundante bibliografía al respecto, y se me excede del espacio del artículo. Por ejemplo, para cultivos habló del 500 y el 501, que requiere rellenar cuernos (unos cuatro por hectárea) con moñiga de vaca, dinamizarlos con agua de lluvia para favorecer la germinación. El 501 en particular rellena los cuernos con pasta de polvo de sílice y se tapan con arcilla. Pero también está el 502, 503, 504 (con ortigas frescas mejora la fertilidad del suelo), el 505 (frente a hongos), el 507 o el María Thun, que emplea caca de vaca fresca, polvo de roca de basalto y cáscara de huevo para revitalizar los microorganismos en el suelo.

Mesa redonda sobre agricultura biodinámica moderada por José Antonio Arcos en el PITA de Almería.

Murgiverde. Marisa Rubio

Murgiverde es una cooperativa que apuesta por el ecológico, en torno a 400 hectáreas y que también cuenta con media docena de productores en biodinámica, que cultivan pepino tipo Almería y california en los tres colores. Marisa Rubio es técnica de esta cooperativa y explicó su experiencia con los agricultores de Murgiverde acogidos al sello Demeter.

A grandes rasgos los fundamentos de la biodinámica son el paisaje, a través de la biodiversidad – tanto dentro como fuera del invernadero –; la calidad de suelos; el uso de preparados y el calendario biodinámico.

Control de plagas por conservación. En el interior y el exterior se colocan plantas autóctonas que sirvan de alimento y de refugio a los insectos beneficiosos, con floración escalonada y que no sean reservorio de virus. Otro pilar es el manejo del suelo, su preparación, la aplicación de compost biodinámico, reciclaje de nutrientes (triturado, abonado en verde, etc) y la rotación con mostaza, con maíz o con mostaza y leguminosas.

En cuanto a los preparados, en la experiencia relatada por Marisa se refirió al 500, al María Thun o al de silicio. Éste último, por ejemplo, para mejorar la estructura de la planta frente al ataque de plagas.

Diego F. Martínez, director de MC BIO (Biofertilizantes).
Diego F. Martínez, director de MC BIO (Biofertilizantes).

MC BIO (biofertilizantes)

Si el organizador del evento era la escuela EFA Campomar, el patrocinador del mismo era la firma jiennense MC BIO, con presencia en toda la Península Ibérica, y que es una de las pocas empresas del sector con una división en Biodinámica. En breve, comentaba su director Diego F. Martínez, en su finca de Úbeda (Jaén) elaborarán preparados biodinámicos para poder servir a los productores que así requieran de este servicio.

Pero  más allá de MC BIO Biodinámica, esta empresa cuenta con otras divisiones, como la de agricultura de precisión. El técnico Héctor García describió la aplicación de drones en agricultura, una tecnología que implementa tres sensores sobre el dron: térmico, multiespectral y RGB.

La tecnología dron permite radiografiar índices de vegetación. Una ecuación obtiene los índices de clorofila y las posibles deficiencias de nitrógeno. Como objetivo, ahorrar tratamientos. Los sensores térmicos, por ejemplo, para trabajos de riego. Un vuelo puede detectar fugas de agua, que sobre el terreno no se ven. En olivar se emplea.

MC BIO también dispone de un amplio catálogo de bioestimulantes y de soluciones en bioprotección. En la inminente feria de Zaragoza, FIMA 2018, presentarán una nueva gama de productos.

César Ruiz durante su intervención el auditorio del PITA.
César Ruiz durante su intervención el auditorio del PITA.
Alumnos de la EFA Campomar en la jornada sobre biodinámica celebrada en el PITA. Alumnos de la EFA Campomar en la jornada sobre biodinámica celebrada en el PITA.

Universidad de Almería. César Ruiz

Me lo he dejado para el último, pero no por ello la exposición de César Ruiz fue la menos interesante. Su temática era transversal, susceptible de cualquier modelo agrícola, no particularmente el biodinámico, es por ello que concluyo con él. Su concepto del suelo como un ente vivo que hay que mimar para hacerlo fértil encaja con todo el agro.

César trabaja en la Universidad de Almería con Paco Camacho y con Javier Tello. Un respeto. A ambos los tengo en altísima consideración y a partir de ahora también a César después de su magistral intervención.

La materia orgánica mejora la estructura química del suelo con la enmienda orgánica (no desaprovechar nutrientes); optimiza las condiciones de aireación y almacenamiento de la humedad; y la estructura, manteniendo su fertilidad. César Ruiz defendió el uso de compost para hacer enmiendas y el autocompostaje, del que tanto se habla en los últimos años. Como resultado la biodesinfección de suelos con restos vegetales del propio invernadero.

El ponente expuso los ensayos realizados durante cuatro años en una finca de tomate y calabacín en la que se picaban los restos con un tractor, se esparcían a razón de unos 3,5kg/m2, se tapaban con plástico, se regaban para solarizarlos en verano durante dos meses. Las conclusiones de estas pruebas serían las siguientes. Por un lado, el uso de restos vegetales permite mantener la producción en un ciclo corto de cultivo. Las enmiendas orgánicas vienen a dar un rendimiento para el agricultor similar a los fertilizantes de síntesis, con lo cual hay una reducción del gasto en fertilización. Por otro lado, se produce una reducción del riego de hasta un 40%. Además se elimina el coste de retirar los restos vegetales a un centro o planta autorizada, ya que el agricultor los vuelve a introducir en su tierra.

Jugosa la jornada de ayer, ¿verdad? En breve la EFA Campomar volverá a organizar otro evento de interés, sus jornadas de empleo. En su web se dará más información: www.efacampomar.es/

Alumnos de la EFA Campomar en la jornada sobre biodinámica celebrada en el PITA.

Acerca del Autor

joseantonioarcos

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra; licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Complutense de Madrid, con título de experto en Unión Europea. Periodista especializado en información agrícola.

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