Header-El Plantel 728×90
BASF  agosto y septiembre cabecera

Seipasa nos abre sus puertas en Valencia

FRONTPAGE-DIVISOR 8- logo-728×90

Estamos de escapada en la provincia de Valencia. Ayer parada en la fábrica de Seipasa, ubicada en la localidad de La Alcudia, donde pudimos ver todo el proceso de producción de biopesticidas, bioestimulantes y nutricionales y más tarde visita a un campo de ensayos cercano en el que se testan los formulados antes de ser lanzados al mercado. Muy interesante conocer la cocina de una empresa que apuesta por “lo más natural”, según nos contaba su CEO, Pedro Peleato.

Con Javier Puchades, Jordi Asamar y Carlos Muñoz en el campo de ensayos de Seipasa.
Con Javier Puchades, Jordi Asamar y Carlos Muñoz en el campo de ensayos de Seipasa.

Un recorrido por la fábrica

Paco Espinosa, director de I+D+i; Javier Puchades, miembro del equipo de marketing; y Carlos Muñoz, director de comunicación, nos acompañaron durante un pormenorizado recorrido por las instalaciones de la compañía. Una fábrica de producción que está recién ampliada, de hecho los trabajos de las nuevas naves finalizaban hace solo unos días.

Seipasa está en pleno crecimiento, según nos comentaban. Se han incrementado el número de reactores de producción, hasta totalizar un número de ocho. En ellos se elabora la receta que previamente ha diseñado el equipo de desarrollo. Cada tipología de producto requiere un reactor con determinadas características, incluso hay reactores para hacer pre-mezclas previas.

Ayer por la mañana durante nuestra visita, por ejemplo, se estaba produciendo Pirecris, un nuevo insecticida natural patentado por Seipasa y que actúa frente a 140 plagas; también en los reactores se creaban bioestimulantes y en otros correctores foliares de hierro con aminoácidos (Seipafol mix). Sobra decir que en la planta no todos los días se fabrica lo mismo, obvio, dependiendo de la programación cambian los productos.

Zona de fabricación con los rectores al fondo. Fábrica de Seipasa.
Zona de fabricación con los reactores al fondo.

Me he trasladado con la descripción directamente a la zona de producción donde se ubican los reactores, pero antes el recorrido lo iniciábamos en el muelle de carga, atravesando la zona de gestión de residuos y el almacén de materias primas líquidas y sólidas hasta llegar a los reactores. A continuación nos mostraron un espacio de producto final en el que la logística es a granel en cisternas, una zona de envasado y finalmente una amplísima nave anexa que sirve de almacén de producto acabado. En total una planta de 6.000 metros cuadrados más otros 500 m2 en los que se ubican los departamentos de ventas, marketing y jardinería.

Fábrica de Seipasa en Valencia. Envasado de productos en la fábrica de Seipasa.

Ampliación del laboratorio

Nuestra visita coincidía con la ampliación del área de laboratorio en lo concerniente a microbiología. Paco Espinosa nos describió las distintas patas en la que se asienta el laboratorio actual de Seipasa.

Una parte de caracterización de extractos botánicos, descubrir qué moléculas son las que hacen que funcionen los principios activos; otra parte destinada al control y calidad nutricional; y otra dedicada al diseño de fórmulas, donde la creatividad y el talento del investigador son determinantes para la obtención de nuevas soluciones que puedan aportar valor añadido al campo.

Paco Espinosa y Javier Puchades. Seipasa.
Paco Espinosa y Javier Puchades.

 

Campo de ensayos al aire libre y bajo abrigo

La jornada continuaba en el campo de ensayos que inauguraba hace ocho años Seipasa a escasos kilómetros de su fábrica. Un recinto con invernadero (hortalizas y berries) y con un área a cielo abierto para ensayos en hortícolas de calle, como brásicas; y en árboles, como melocotonero, nectarino, ciruelo, naranjo, clementino, kiwi y también en parrales de uva de mesa.

En este centro nos recibió su responsable, el ingeniero agrónomo Jordi Asamar, que nos mostró con detalle los distintos ensayos que se están llevando a cabo en este momento en los diferentes subsectores en los está sectorizado el invernadero. Por ejemplo, ensayos de eficacia en nuevas formulaciones contra mosca blanca en berenjena; ensayos de aplicación de quelato de hierro – vía foliar, vía suelo – en fresón para evaluar cómo se metaboliza, cómo es la absorción; ensayos de trips en pimiento; ensayos sobre toxicidades en cultivos de porte bajo, como lechuga, espinaca, zanahoria o ajo; ensayos de pulgón en pepino; ensayos de Tuta en tomate; o ensayos de bioestimulación de raíces en pimiento, pepino, tomate y calabacín. En definitiva, las innovaciones que se implementan en las formulaciones de laboratorio se testan después en campo, el comportamiento según distintas dosis, temperaturas, manejo, etc.

Finca de ensayos de Seipasa en Valencia.Campo de ensayos de Seipasa en La Alcudia, Valencia. Ensayos de Tuta en tomate.

Jordi Asamar nos refirió además otros trabajos en herbicidas ecológicos, de amplio espectro; o la autorización excepcional otorgada a Pirecris para controlar los vectores de la temida Xylella Fastidiosa.

Finalmente completamos la jornada con una entrevista con el CEO de Seipasa, Pedro Peleato. Me interesé por el origen de esta empresa que cumple ahora 20 años y que está vinculada tanto a Valencia como a Huesca. En sus inicios la Sociedad Española de Intercambio de Productos Agrícolas, Seipasa, arrancó con extractos de algas y paulatinamente fue ampliando su portfolio “hasta que hace diez años decidimos invertir en regulatorio y empezamos con el dossier de Pirecris”.

Pedro Peleato, CEO de Seipasa.
Pedro Peleato, CEO de Seipasa, en el laboratorio.

Inversión en regulatorio

Un largo camino en la consecución de registro en productos como Pirecris, 4-5 años dedicados a la investigación y una proporción similar de años para llevar a cabo toda la burocracia, a veces ardua, que conlleva el registro. En total diez años y una inversión que puede oscilar entre los 7 y los 8 millones de euros. Un biopesticida como Pirecris, formulado con extractos de piretrinas, y registrado como fitosanitario para lechuga, pimiento, tomate, berenjena y próximamente para vid y cultivos de IV gama. Similar ardua labor hay detrás de otros biopesticidas de Seipasa como Seican y Fungisei.

Pese a un camino que se antoja largo y costoso, Pedro Peleato me relataba que tiene claro que éste es el camino: “La sostenibilidad y los productos naturales”. Y añadía: “Además tenemos nuestro campo de ensayos engranado con el laboratorio para abordar los proyectos futuros”.

Un dato para contextualizar. Se calcula que para el horizonte de 2014 el mercado mundial de los biofungicidas alcance los 6,4 billones de dólares.

Seipasa en cifras

Acabaré con algunos números de Seipasa. Una facturación anual que se sitúa en los 18 millones de euros, representando el mercado nacional el 60% y el exterior el restante 40%. Almería y Murcia son sus principales mercados nacionales, y fuera destacan México, con filial en Sinaloa, y Estados Unidos, con filial en California.

La empresa ha ido paulatinamente engordando su plantilla, superando en la actualidad el medio centenar de trabajadores.

Entrada a la finca de ensayos de Seipasa en Valencia.
Entrada a la finca de ensayos de Seipasa en Valencia.

Acerca del Autor

joseantonioarcos

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra; licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Complutense de Madrid, con título de experto en Unión Europea. Periodista especializado en información agrícola.

Entradas Relacionadas

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *