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Paseos por Barcelona con Pablo Campra

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La Barcelona de Juan Marsé, de Eduardo Mendoza o de Antonio Gaudí siempre apetece ser recorrida. Esta semana hemos pasado en ella varios días acompañados por el profesor y científico almeriense Pablo Campra. Hemos sacado – más allá del trabajo – tiempo para patearla, para patearla bien, porque una ciudad como Barcelona hay que pisarla y aunque ya la hayas andado muchas veces hay que seguir escudriñándola con los pies. Entre sus calles el ambiente bohemio, ecléctico y vanguardista cambia en cada viaje. La máquina del tiempo que portamos cada uno de nosotros une recuerdos de visitas anteriores con lecturas pretéritas para llenar cada nuevo paseo de vivencias y ensoñaciones personales.

Pablo Campra, Ana Rubio y José Antonio Arcos en la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia. /joseantonioarcos.es
Pablo Campra, Ana Rubio y José Antonio Arcos en la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia.

En esta ocasión la Sagrada Familia ha centrado nuestras horas durante varios días. La primera tarde, con lluvia, Pablo Campra nos animó a conocer el avance de las obras ya que está previsto finalicen en solo siete años; pero obtener entrada el mismo día de llegada es tarea imposible; así que la disfrutamos por fuera y no sería hasta el día siguiente cuando pudimos adentrarnos en el interior de la obra maestra del genial Gaudí.

La Sagrada Familia. Barcelona. /joseantonioarcos.es
La Sagrada Familia.

Recordaba el interior de la Sagrada Familia lleno de andamios más de diez años atrás. En este tiempo las obras han avanzado a gran velocidad, y aunque es mucho lo que aún queda por delante, el ritmo intenso hace factible que acaben en la fecha prevista, 2026, coincidiendo con el centenario de la muerte de Antonio Gaudí.

Ana en la fachada del Nacimiento, obra del japonés Etsuro Sotoo. Sagrada Familia. /joseantonioarcos.es
Ana en la puerta del Nacimiento, obra del japonés Etsuro Sotoo.

La Sagrada Familia es un icono de la ciudad condal desde hace décadas. Es posible que su frecuente aparición en los medios, a veces redundante, no ayude a despertar un gran interés por visitarla. Suele ocurrir con los lugares sobreexpuestos a los medios de comunicación. Sin embargo, he de subrayar que la Sagrada Familia supera todo tipo de expectativas, al menos las mías. Se queda muy corto decir que es la obra cumbre de Gaudí, también es insuficiente definir a la Sagrada Familia como el templo más importante de la ciudad o como el edificio más alto (lo será cuando esté concluida), los calificativos no alcanzan a describir una obra que trasciende el tiempo y que empequeñece a todo aquello con que se la compare.

José Antonio Arcos, Pablo Campra y Ana Rubio en el interior de la Sagrada Familia. Barcelona. /joseantonioarcos.es

Ni pretendo ni aspiro a describir las características de una basílica sobre la que hay profusa información en Internet. Sería reiterativo. Lo que sí quisiera es animar a su descubrimiento a los lectores con un mínimo de sensibilidad que quieran ser sorprendidos por una obra que a día de hoy no tiene parangón en el mundo.

Plaza de Cataluña, Barcelona. /joseantonioarcos.es
En Plaza de Cataluña.

Y a partir de ahí a hacer kilómetros. Soy persona más rural que urbanita, pero lo que más me gusta de las ciudades es poder caminarlas. No tienen límite. En Barcelona es un deleite recorrer el barrio de Gracia o El Ensanche observando la arquitectura de los edificios, algunos rebosantes de arte floral, y la perfección de sus calles. En las avenidas, como el Paseo de Gracia o de San Juan, la vida bulle. La casa Batlló o la Pedrera convierten al Paseo de Gracia en un lugar singular, como bendecido por la mano del arte con nombre y apellido: Antonio Gaudí.

La Pedrera de Antonio Gaudí en el Paseo de Gracia. /joseantonioarcos.es
La Pedrera de Antonio Gaudí en el Paseo de Gracia.

Cruzada la Diagonal, la Gran Vía, la plaza de Cataluña y atravesando ese barrio Gótico que a todos atrapa. La catedral y su entorno, lleno de historia, y por supuesto la obligación de hacer alguna parada para tomar un vermú, especialmente recomendable en la bodega La Puntual, un local cercano a la Iglesia de Santa María del Mar. Allí Ana y yo hemos recalado ya en varias visitas a Barcelona atraídos por sus patatas bravas.

El Puntual. Vermú y bravas. Barcelona. /joseantonioarcos.es
Bodega La Puntual. Vermú y bravas.

El Puntual. Vermú y bravas. Barcelona. /joseantonioarcos.es

La zona del Borne, antaño con amplios claroscuros, en el presente ha sido remodelada y recuperada revitalizando así este área del centro de la ciudad. El Borne se ha llenado de colorido con pequeños comercios y con atractivos locales de ocio y diversa gastronomía.

Catedral de Barcelona. Barrio Gótico. /joseantonioarcos.es
Lateral Catedral de Barcelona. Barrio Gótico.

Acerca del Autor

joseantonioarcos

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra; licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Complutense de Madrid, con título de experto en Unión Europea. Periodista especializado en información agrícola.

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