Header-El Plantel 728×90
CABECERA BIOSUR TRIP-SOIL

Cada gramo de suelo vivo cobija un billón de bichos

CABECERA AGROLINER INTEGRATE

La empresa española Nostoc Biotech, asentada en el Polígono de La Redonda de El Ejido (Almería), inició tras la InfoAgro de Aguadulce un curso gratuito sobre el papel de los microorganismos en la agricultura. Este martes era impartido a un grupo de agricultores por parte del responsable técnico de la firma biotecnológica, Francisco Martín. Sumamente interesante la charla centrada en tres grandes pilares: suelos vivos, nutrición y autodefensas.

Jornadas de formación en Nostoc Biotech. /joseantonioarcos.es

Los suelos vivos

Un suelo fértil es un suelo rentable. Es la premisa de Nostoc. El siguiente paso es la necesidad de materia orgánica que permita alimentar a los microorganismos. Suelos con alta materia orgánica y biológicamente activos aumentan la fertilidad del suelo y disminuyen la incidencia de plagas (reducciones que pueden ser atribuidas a un contenido de nitrógeno equilibrado).

“En cada gramo de suelo fértil puede haber un billón de microorganismos”, describía Francisco Martín para referirse a la importancia de este primer pilar.

Hay algunas diferencias reseñables entre el estiércol y el humus de lombriz, que está en la base del portofolio de Nostoc. Mientras que el estiércol es materia orgánica sin depurar que puede contener, por ejemplo, trazas de antibióticos, y no se puede aplicar directamente al cultivo (esterilización, 40 días); en cambio el humus de lombriz es materia orgánica altamente depurada, a través de los microorganismos se consigue la desaparición de residuos tóxicos. Además el humus se puede aplicar directamente al cultivo, no quema la planta y ayuda a la fijación de nutrientes. El humus logra la reestructuración del suelo y el establecimiento de la microfauna.

El humus de lombriz se obtiene por el procesado del estiércol y otros restos vegetales mediante el sistema digestivo de lombrices. El producto final resultante es un abono, libre de semillas y patógenos, de una gran calidad transformado de forma natural. Este abono tiene además una gran carga de microvida benéfica que protege la raíz de los cultivos y estimula su crecimiento.

La microvida contenida en el humus de lombriz es el principal beneficio que aporta este abono, que también proporciona nutrientes y materia orgánica. Muchas de las especies que contiene mejoran la sanidad del cultivo, haciendo que plagas y enfermedades no ataquen las plantas.

Francisco Martín, director técnico de Nostoc Biotech. /joseantonioarcos.es
Francisco Martín.

Nutrición

El responsable técnico de Nostoc explicó – al referirse a la nutrición – que hay que evitar excesos, ya que en muchas ocasiones una fertilización excesiva provoca bloqueos en el suelo. Añadía además que los fertilizantes agroquímicos liberan los nutrientes de golpe.

El ejemplo está en el nitrógeno que puede ser un arma de doble filo. Así, un nivel adecuado de nitrógeno es necesario para el crecimiento de la planta, pero los excesos pueden generar las condiciones favorables para las plagas: incrementos dramáticos en el número de áfidos (pulgones) y ácaros; por ejemplo, según ensayos las poblaciones de trips fueron mayores en los tomates que recibieron altas tasas de fertilización nitrogenada.

Martín recomendó “tener un suelo abonado orgánicamente y reducir los fertilizantes químicos”.

Francisco Martín, director técnico de Nostoc Biotech. /joseantonioarcos.es

En resumen, según Nostoc, más de un 60% del abonado químico usado no es asimilable por la planta (sales insolubles), lo que genera problemas de bloqueo. La base para retener nutrientes está en la materia orgánica. Además los microorganismos hacen que la planta use menos energía para absorber estos nutrientes (mejora la calidad). Bacterias fijadoras y solubilizadoras hacen que el abonado sea efectivo hasta en un 90%.

Autodefensas

Por último, el tercer pilar de Nostoc que abre una perspectiva amplia de lo que subyace bajo ese mundo invisible del subsuelo es el de las autodefensas de las plantas.

Las plantas tienen tres tipos de defensas activas: la resistencia local adquirida (RLA), la resistencia sistémica adquirida (RSA) y la resistencia sistémica inducida (RSI). En las dos primeras la planta reconoce un patógeno y activa su resistencia; mientras que en la tercera, la RSI, no se requiere la existencia de un patógeno para que la planta se active. He aquí que se induce dicha resistencia al creerse la planta amenazada por un patógeno que en realidad no está. En este punto es donde incide Nostoc Biotech para la activación de defensas.

La resistencia sistémica inducida se activa por determinadas cepas bacterianas del suelo que son capaces de colonizar las raíces de la planta. Una resistencia sistémica duradera y de amplio espectro.

Jornadas de formación con agricultores de Nostoc Biotech en El Ejido, Almería. /joseantonioarcos.es

En conclusión, un suelo sano con una nutrición adecuada y las autodefensas de las plantas activadas constituyen el trinomio de la llamada ‘bioagricultura’ que propugna Nostoc Biotech, una empresa española que ha apostado por instalarse en Almería para predicar y expander su modelo de agricultura sostenible.

Nostoc continuará en las próximas semanas y durante la nueva campaña 2019/2020 formando a agricultores, técnicos y comercializadoras en este concepto de bioagricultura, como ocurría recientemente en Indasol, en Ejido (pinchar aquí para leer más)

Nostoc forma en microorganismos a los agricultores de Indasol

Acerca del Autor

joseantonioarcos

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra; licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Complutense de Madrid, con título de experto en Unión Europea. Periodista especializado en información agrícola.

Entradas Relacionadas

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *