CABECERA BIOSUR TRIP-SOIL

Olite, cuna de vinos y de castillos medievales

CABECERA AGROLINER INTEGRATE
Campos de Olite, Navarra. /joseantonioarcos.
Campos de Olite, Navarra.

A 42 kilómetros al sur de la capital navarra y a orillas del río Zidacos, Olite es cuna de vinos. En la actualidad con siete bodegas y con la cooperativa vitivinícola más antigua de España datada de 1911. Hemos recalado en esta localidad, de la zona media de la comunidad foral y con una población en torno a los 4.000 habitantes, para visitar la Estación de Viticultura y Enología de Navarra (Evena) – que se trasladó hace años de Pamplona a Olite -, pero de ella te hablaremos mañana porque hoy toca pasear por sus calles de piedra y disfrutar de su gastronomía.

Entrada al casco antiguo de Olite, Navarra. /joseantonioarcos.es
Entrada al casco antiguo de Olite.

Calles de piedra de Olite, Navarra. /joseantonioarcos.es

Nos queda claro que no podemos estar en Olite y marcharnos sin disfrutar de este enclave que tan ricas joyas históricas y culturales guarda. Pese al fatigoso calor del verano es maravilloso poder recorrer esos laberintos empedrados mientras conocemos cualquiera de sus muchos tesoros, como el Palacio Viejo (actual Parador de Turismo Príncipe de Viana), la iglesia de Santa María la Real, los restos de sus murallas romanas, las galerías medievales, la torre de Chapitel, la iglesia de San Pedro, el monasterio de Santa Engracia o el convento de San Francisco.

Iglesia de Santa María la Real en Olite. /joseantonioarcos.es
Iglesia de Santa María la Real.
Iglesia de Santa María la Real en Olite. /joseantonioarcos.es
Atrio de Santa María la Real.

Pero sin lugar a dudas Olite es conocida por su castillo, recordando que en otro tiempo fuese una de las residencias predilectas de los Reyes de Navarra. Este castillo o Palacio Real de Olite en su día era considerado uno los más bellos del continente, conformado por altas murallas y jalonado de torres, más los jardines y fosos que dibujan en torno a él un singular halo de magia.

Castillo de Olite. /joseantonioarcos.es
Castillo de Olite.

Calles de Olite, Navarra. /joseantonioarcos.es

Pero toda esta historia se asimila mejor en cualquiera de sus restaurantes con comida tradicional y regada de buenos caldos navarros. Estos días en nuestro recorrido por Navarra elegimos los rosados.

Pochas en el restaurante 'La Muralla' de Olite. /joseantonioarcos.es
Pochas en el restaurante ‘La Muralla’ de Olite.
Bacalao ajoarriero. Olite, Navarra. /joseantonioarcos.es
Bacalao ajoarriero.
Albóndigas caseras de ternera en Olite, Navarra. /joseantonioarcos.es
Albóndigas caseras de ternera en Olite, Navarra.

La oferta para pernoctar en Olite también es interesante. Más allá del Parador nacional hay numerosos hoteles que rezuman aire medieval, tanto en sus fachadas como en sus estancias en las que la piedra y la madera que cruje confieren un ambiente envolvente para cualquier viajero.

José Antonio Arcos y Ana Rubio en las calles de Olite, Navarra. /joseantonioarcos.es

Acerca del Autor

joseantonioarcos

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra; licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Complutense de Madrid, con título de experto en Unión Europea. Periodista especializado en información agrícola.

Entradas Relacionadas

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *