Ramiro Arnedo cabecera
HEADER Biosur
HEADER Biosur
CABECERA SYNGENTA JULIO HOJAS
Los mercados de frutas y hortalizas durante y después del Covid19

Los mercados de frutas y hortalizas durante y después del Covid19

SANDÍA FASHION APERTURA POST

El impacto del COVID-19 en el mercado agroalimentario ha generado una ruptura en la cadena alimentaria, tanto en el orden del suministro como a nivel de la demanda. La subida del precio de las verduras y las frutas, las dificultades de logística y distribución de los alimentos, la dinámica de comercialización a través de supermercados, ferias y comercios de proximidad, el consumo de ciertos alimentos para combatir el virus y hasta la propia forma de trabajo en el campo se han visto alteradas por esta pandemia.

mercados de frutas y hortalizas. /joseantonioarcos.es

 

 

Para minimizar el riesgo de ese impacto cada gobierno ha elaborado una serie de reglamentaciones orientadas a reducir las alteraciones de la cadena alimentaria. Estas medidas nacionales e internacionales son una respuesta unificada para asegurar que las personas puedan comprar y pagar los alimentos. Ya que este escenario no es resultado de la escasez de la producción sino de las decisiones vinculadas al aislamiento de la población para evitar la propagación del virus.

El panorama del mercado agroalimentario es, como mínimo, preocupante. Actualmente el sector padece una crisis que marca la necesidad urgente de poner en agenda el tema para echar un poco de luz y proyectar el camino a futuro. Con el foco puesto en esta meta, nos proponemos en este artículo abordar cada uno de estos puntos, convencidos de que los tiempos venideros pueden ser una oportunidad única para fortalecer a todos los actores de la cadena alimentaria.

Factores del mercado agroalimentario impactados por la pandemia

·         Precios

En el comienzo de la pandemia las compras compulsivas instalaron la imagen en los informativos de falta de ciertos alimentos en los locales. Los grandes supermercados especularon con esta situación y subieron los precios de varios productos, perjudicando a la población en su conjunto.

Pero también generaron serios perjuicios a los pequeños y medianos comercios, ya que ante la inminente medida de confinamiento las grandes cadenas comerciales tuvieron la posibilidad de almacenar en sus cámaras una gran cantidad de alimentos, asegurando stock y precios competitivos a los consumidores, dos ítems que no estuvieron al alcance de los comercios de proximidad dado su espacio reducido.

·         Logística y distribución

El cierre de fronteras y las restricciones al transporte han producido serios inconvenientes a lo que hace a la logística y distribución de los alimentos, exhibiendo la inestabilidad de un sistema agroalimentario dependiente, en gran medida, del mercado exterior y de las grandes industrias.

Esta situación tendrá, con toda probabilidad, un impacto negativo en la seguridad alimentaria durante los próximos meses. Por este motivo, tal como enuncian fuentes de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los gobiernos deben apuntar a medidas que disminuyan las perturbaciones en la cadenas de suministro alimentario y aseguren la provisión de alimentos, especialmente, a los sectores más vulnerables.

·         Dinámica de comercialización

Instalado el estado de confinamiento de la población, la dinámica de comercialización de alimentos comenzó a mostrar otras aristas. Las personas ya no podían desplazarse a los grandes supermercados y, en consecuencia, el comercio de proximidad comenzó a ganar terreno.

Esto habilitó la posibilidad de comenzar a delinear nuevos modelos de producción, distribución y consumo alternativo basados en lo local. Sin duda, alentaría la reducción de las alteraciones en la cadena alimentaria y los riesgos del COVID-19. Pero, además, se beneficiarían los pequeños y medianos productores y comerciantes locales, tan afectados por la crisis actual.

·         Formas de trabajo en el campo

El trabajo de los productores en el campo también se vio afectado por la pandemia. Ante los riesgos que acarrea este virus, los trabajadores del agro debieron adoptar medidas de higiene y seguridad para evitar la propagación del COVID-19 en las tareas de cosecha y almacenamiento de los alimentos.

Aunque también las nuevas forma de trabajo en el agro en tiempos de pandemia incluyeron la incorporación de maquinaria como, por ejemplo, carretillas eléctricas para colaborar en la limpieza eficaz y el almacenamiento en las naves.

Medidas agroalimentarias ante el COVID-19

En líneas generales los gobiernos han establecido programas de monitoreo continuo de los precios de los alimentos, generando sistemas de alerta temprana para la intervención ante desvíos en esas variables. Por otra parte, el sector privado ha reaccionado pautando horarios especiales en locales comerciales para la atención para adultos mayores y poniendo límites al número de productos que pueden adquirirse.

En lo que hace a cuestiones de logística, los países están implementando medidas para asegurar la circulación del transporte de carga de larga distancia y flexibilizar la legislación sobre tiempos de conducción y descanso de los transportistas y los horarios de circulación de estos vehículos. Además, digitalizar y automatizar trámites relacionados con los procesos de cadena de suministro (ejemplo, certificados sanitarios, fitosanitarios, aduanas).

Para cubrir la distribución urbana de mercancías las reglamentaciones apuntan la facilitar el comercio electrónico. En Europa, se está incrementando el uso de Apps como Glovo o Uber Eats para entrega de alimentos y medicamentos, fomentando la entrega sin contacto humano depositando los paquetes en zonas específicas

La implementación de protocolos sanitarios ha sido otro común denominador para las empresas del sector agroalimentario, dotando a sus empleados de equipo de protección y adoptando estrictas medidas de desinfección periódica de locales y vehículos.

Naranjas, cítricos. /joseantonioarcos.es

Naranjas: un aliado natural contra el virus

Durante la pandemia, los consumidores optan por productos naturales como, por ejemplo, la naranja para aumentar las defensas. Sin embargo, en el actual contexto, esta subida estrepitosa de la demanda no siempre está cubierta. De hecho, las dificultades de logística y distribución han impactado tanto, que no es posible encontrar fácilmente este producto.

Así, el zumo de naranja se ha convertido en un bien preciado. Pero, como ya dijimos, estos tiempos pueden inaugurar una nueva etapa de la cadena alimentaria. Visto desde esta perspectiva, comprar naranjas online podría ser el camino por seguir. La demanda estaría cubierta y los productores tendrían la posibilidad de llegar de forma directa al consumidor, sin intermediarios que encarezcan el producto y evitando su falta en góndolas por problemas de distribución.

El análisis de los factores del mercado agroalimentario que recibieron el impacto del COVID-19 muestra claramente que puede reformularse la cadena alimentaria para fortalecer a todos sus actores y proteger el mercado de producción local. Incluso, más allá de las medidas que adopten los gobierno, las nuevas formas de consumo de cada uno de nosotros pueden colaborar en este objetivo.

DIVISOR 5 GRUPO UNIQ

Sobre el autor

joseantonioarcos

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra; licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Complutense de Madrid, con título de experto en Unión Europea. Periodista especializado en información agrícola.

Noticias relacionadas

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *